miércoles, 29 de febrero de 2012

Edad Media en Badajoz, tras la Reconquista.



CATEDRAL DE SAN JUAN BAUTISTA DE BADAJOZ. 1276

Catedral de San Juan Bautista


Iglesia de Santa María del Castillo
Tras la conquista cristiana de la ciudad en 1230 por el rey Alfonso IX de León, fue nombrado obispo Fray Pedro Pérez. Durante el inicio de su obispado se utilizó la antigua mezquita como catedral de la ciudad con la advocación de Santa María del Castillo, de la cual podemos observar los restos que nos han llegado en la imagen de la derecha. Dos años después de la finalización de la conquista se planteó la necesidad de construir una catedral y no fue hasta mediados del siglo XIII cuando se iniciaron las obras. Se eligió como emplazamiento el lugar que ocupaba una antigua iglesia visigoda o mozárabe situada en el Campo de San Juan, terreno situado en el exterior de la alcazaba.
En 1276 la catedral fue consagrada bajo la advocación de san Juan Bautista, pese a que las obras no habían concluido aún. La construcción de los aspectos fundamentales del edificio se prolongó hasta el siglo XV, realizándose durante los siglos XVI y XVII sucesivas reformas y añadidos que han otorgado a la catedral su aspecto actual, no quedando completamente terminada hasta el siglo XVIII.
En este templo tuvieron lugar los desposorios del entonces Príncipe de Asturias y futuro rey don Fernando VI con la infanta portuguesa doña Bárbara de Braganza en 1729, que fue reina de España hasta su muerte en 1758.
Fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931.
Exteriormente, y dado el carácter fronterizo de la ciudad, la Catedral de Badajoz se asemeja a una fortaleza: posee fuertes muros, almenas y una sobria y poderosa torre donde se encuentra el campanario.
La torre es su elemento exterior más destacado. Tiene 11 metros de anchura y 41 metros de altura, y está dotada de tres cuerpos y campanario. Aunque la fisonomía actual nos ofrece una única torre, hubo proyectos de construir dos, una a cada lado de la fachada principal, pero por diversos motivos y vicisitudes en la historia de la ciudad tan sólo pudo ser levantada la que hoy podemos contemplar.


PUENTE DE PALMAS. 1460

Puente de Palmas



El Puente de Palmas es el puente más antiguo en la ciudad de Badajoz, que cruza el río Guadiana. Fue construido en 1460. Su estilo es herreriano. Tiene 30 arcos y mide 585 metros, aunque sus dimensiones fueron variando a lo largo de los siglos, conforme se sucedían las reconstrucciones.
En un extremo del puente se halla la Puerta de Palmas, una de las entradas principales a la ciudad en otros tiempos, que se abría paso a través de las murallas que rodeaban totalmente a la ciudad.
En el otro extremo se hallaba en otro tiempo un baluarte para dar protección a la cabeza del puente. Actualmente une el barrio de San Fernando ó la Estación a través de la avenida Carolina Coronado con el Casco Antiguo.
En su tiempo fue llamado el Puente Bobo, pues no se cobraba por su paso, como era lo habitual en otros puentes.
Fue destruido parcialmente por riadas del Guadiana numerosas veces, y vuelto a reconstruir. Con cada reconstrucción se fueron añadiendo o quitando arcos y protecciones para hacerlo más estable a la fuerza del río.
Los castilletes laterales, situados en la mitad del puente fueron añadidos a principios del siglo XX, al igual que su voladizo para peatones, recientemente eliminado con la última restauración en el 2003.


PLAZA ALTA.

Plaza Alta


La Plaza Alta de Badajoz, recientemente rehabilitada, fue durante varios siglos el centro de la ciudad desde que ésta rebasó los límites de la alcazaba musulmana. Anteriormente era conocida como plaza pública o simplemente "la plaza".
Porticada en gran parte, bajo sus arcos se celebraban los mercados en la Edad Media. También era lugar de celebración de festejos y reuniones de todo tipo. Desde 1899 hasta la década de 1970 alojó un mercado de hierro, trasladado, al perder su uso, al campus universitario.
La Plaza tiene dos zonas claramente diferenciadas: hacia el norte y el Arco llamado del Peso o Mirador de la Ciudad es la parte más antigua, con influencia de lo medieval en muchas de sus construcciones; hacia el sur y el Arco del Toril está la parte más moderna y regularizada. El espacio tiende a lo rectangular, si bien posee un estrechamiento en la parte norte, irregularidad que es fruto de su fecha de fundación y de la adaptación al terreno, con fuerte pendiente hacia el oeste.
Uno de sus flancos más interesantes es el formado alrededor del antiguo toril. Se trata de la reforma de la plaza conseguida por el Concejo y financiada por el Obispo Marín de Rodezno y el Cabildo Catedralicio de la ciudad. La reforma, que consistía en la renovación total de la plaza, comenzó en 1699 y se vio interrumpida en 1703 por la proclamación de la Guerra de Sucesión. Lo realizado, un 30 % del total, muestra una plaza cerrada del tipo de las plazas mayores de Valladolid, Madrid, Córdoba o Salamanca, con una decoración barroca de gran singularidad..
En la actualidad ha recuperado la vitalidad perdida y han regresado a ella nuevos moradores, instituciones y comercios.

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