miércoles, 29 de febrero de 2012

Historia de Badajoz


BADAJOZ

Debido a su situación fronteriza, Badajoz ha sido siempre, en época de luchas una plaza fronteriza de importancia estratégica fundamental; en tanto que en los tiempos de paz, esta misma proximidad al país vecino la convierten en enclave no menos importante, al ofrecerle horizontes de ilimitadas posibilidades de ensanche y proyección en todos los campos, dada su privilegiada situación. En lo relativo a su localización geográfica concreta, Badajoz se desarrolla a partir del núcleo asentado primitivamente sobre una de las dos colinas que flanquean el Guadiana en el punto en que la aparición de materiales geológicos obligan al río a describir un brusco giro hacia el sur. La población primitiva se erigió sobre el llamado Cerro de la Muela Picada o cabezo del Monturio. Este montículo a pesar de su escasa entidad se revela como un bastión fundamental, ya que permite dominar los llanos que se despliegan en su entorno. En época tartésica y céltica (I milenio a. de C.), debido a su situación geográfica, se convirtió en un relevante centro de poder.
Vista de Badajoz

En época romana ya aparecen numerosas villas en los alrededores, momento en que algunos historiadores, al parecer sin base histórica, le dan a la ciudad el nombre de Pax Augusta, Civitas Pacensis. Será en época visigoda cuando en Badajoz existan edificaciones de entidad, a tenor de los restos encontrados, aunque sigue sin demostrarse la existencia de la ciudad y de su obispado, que según algunas teorías ya existía, manteniéndose en época mozárabe.
Mérida, la antigua gran urbe imperial, no aceptaba la dependencia del poder musulmán y se levantó contra él en muchas ocasiones. En el año 827 con Ludovico Pío, rey de los francos, en el 835 con ayuda de los cristianos de Toledo o en el 862, además de otros muchos intentos. Cada rebelión fue duramente sofocada por los árabes con el resultado de numerosas ejecuciones de insurrectos, captura de rehenes, daños en la ciudad con destrucción de los monumentos romanos, y arrasamiento de sus poderosas fortificaciones. Como represalia por el último alzamiento, y para evitar los que en lo sucesivo eran previsibles por parte de los emeritenses, los últimos restos de sus murallas fueron demolidos en el año 868 por orden del emir Mohamed I, quedando en pie solamente la parte principal de la fortaleza. Con ello la ciudad quedó prácticamente destruida y casi despoblada.
La ciudad de Badajoz se refundaría en el año 875 por el renegado muladí emeritense, Abd al-Rahmán Ibn Marwan, El Chilliqui, sobre un asentamiento ocupado desde las épocas más remotas de la prehistoria. Badajoz se instaló sobre una población visigoda entonces ya desaparecida, o al menos en alto grado de decadencia, aprovechando la cima de una de las dos colinas donde se instaló la ciudad actual es el Cabezo de la Muela o Cabezo del Monturio. Enfrente, en la margen derecha del Guadiana se encuentra las Cuestas de Orinaza o Cerro de San Cristóbal, también conocidas antiguamente como Baxernal o Baxarnal.
Ibn Marwan
Originalmente se le dio a la nueva ciudad el nombre de Mu'assassat Batalyaws, que significa la Fundación de Batalyaws, sin que aún se sepa con seguridad a que se refería la palabra batalyaws.
Durante unos cuarenta años aproximadamente Mu'assassat Batalyaws fue una ciudad independiente de Córdoba, reinando Marwan y su descendientes, hasta que Abderraman III, primer Califa, anexionó a Batalyaws, siendo entonces una de las ciudades más importantes de Al-Andalus.
En poco tiempo floreció una próspera ciudad, siendo la más importante fundada por los hispanoárabes íntegramente. Tuvo periodos de independencia, como la época en que la rigieron los Marwan, o la de los Reinos de Taifas. A la época de la primera Taifa corresponde la Torre de Espantaperros, de origen almohade y de planta octogonal, construida en 1169.
La Taifa de Badajoz llegó a ser la más extensa de entre todas las taifas de la península. Englobaba no sólo a Extremadura sino también a una buena parte de Portugal, incluida Lisboa y la frontera con el Duero.
La ciudad fue conquistada por Alfonso IX, rey de León, el 19 de marzo de 1230. Dicho Rey otorga a la Ciudad un estandarte que consistía en una bandera color carmesí en uno de cuyos lados aparecían las armas de la Ciudad y en el otro las del Monarca. Poco después de su conquista, en la época de Alfonso X el Sabio, se le concedió el obispado a la ciudad, iniciando las obras de la Catedral de San Juan Bautista. De esta etapa, concretamente del siglo XIII, procede la bandera de la ciudad, que en la actualidad sigue permaneciendo en vigor porque nunca se derogó, a pesar de que lleva dos siglos sin ser utilizada a pesar del interés popular.
En 1336, durante el reinado de Alfonso XI el Justiciero, las tropas del rey Alfonso IV de Portugal sitiaron la ciudad de Badajoz. Poco después, las tropas castellano-leonesas, entre las que se encontraban las de Pedro Ponce de León "el Viejo" y las de Juan Alonso Pérez de Guzmán, segundo señor de Sanlúcar de Barrameda e hijo de Alonso Pérez de Guzmán, derrotaron a las tropas del rey Alfonso IV de Portugal en la batalla de Villanueva de Barcarrota, y con su victoria, obligaron al rey de Portugal a levantar el asedio de Badajoz.
Tras pasar un periodo de decadencia, en el que la ciudad se despobló, resurgió de nuevo ayudada por su condición de ciudad fronteriza.
Hecho fundamental en los albores de la Edad Moderna, según el historiador Melquiades Andrés Martín, es la financiación, por parte de la diócesis de Badajoz, del viaje del descubrimiento de América de 1492, con el dinero procedente de la recaudación de la bula de Cruzada.
En 1524 se celebraron las famosas Juntas de Badajoz. Representantes de España y Portugal se reunieron en las Antiguas Casas Consistoriales de la ciudad para esclarecer la situación del meridiano oriental que repartía el mundo en dos zonas de influencia. Participaron, entre otros, Hernando Colón, Juan Vespucio, Sebastián Caboto, Juan Sebastián Elcano, Diego Ribeiro y Esteban Gómez. Estas Juntas o Conferencias se revelaron fundamentales para la difusión de los conocimientos geográficos y cartográficos de ambas Coronas, sobre todo a partir de la verdadera dimensión que tomaba el planeta, tras el viaje de circunnavegación de Magallanes y Elcano.
Con motivo de hacer valer sus derechos a la Corona portuguesa y anexionar los reinos españoles con Portugal, Felipe II trasladó la corte a Badajoz en 1580 y en ella murió la reina Ana de Austria.
Durante el siglo XVI la ciudad vive un verdadero renacimiento cultural con personalidades como el pintor Luis de Morales, el músico Juan Vázquez, el humanista Rodrigo Dosma, el poeta Romero de Cepeda, el dramaturgo Diego Sánchez de Badajoz, el místico dominico Fray Luis de Granada y el arquitecto Gaspar Méndez.
Desde 1580 hasta 1640 la ausencia de guerras hizo florecer la ciudad de nuevo. Su contribución a la conquista de América fue numerosa, ya que según el historiador Vicente Navarro del Castillo, 428 habitantes de Badajoz, participaron en dicha conquista, destacando de entre ellos, Pedro de Alvarado, Luis de Moscoso, Sebastián Garcilaso de la Vega (padre del Inca Garcilaso) y Hernán Sánchez de Badajoz.
A finales del siglo XVII y principios del XVIII, nuevamente la ciudad se encontró con un periodo de guerras. Primero la guerra de Restauración portuguesa(1640) y, tras ella, la Guerra de Sucesión Española (1702 hasta 1713). En ambas sufrió numerosas agresiones y asedios. Por este motivo la ciudad no cuenta con grandes edificios que perduraran en el tiempo. En cambio, nos han legado las impresionantes murallas del complejo abaluartado de estilo Vauban que protegían la ciudad.
Durante la Guerra de la Independencia, ya en el siglo XIX, la ciudad sufrió tres asedios: en el primer sitio, Badajoz fue tomada —por primera vez en su historia— por los franceses. El segundo sitio fue realizado por las tropas aliadas y provocó la Batalla de La Albuera. En el tercer sitio, en 1812 las tropas inglesas recuperaron la ciudad, dedicándose al pillaje y saqueo descontrolado tras su toma.
En 1816 se funda la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Badajoz, institución de espíritu ilustrado y liberal, decisiva en el desarrollo económico y cultural de la ciudad y provincia durante el siglo XIX. Entre sus creaciones figuran la Cátedra de Agricultura, la Universidad de Provincia, la Escuela Normal de Maestros, el Instituto Central de Enseñanzas Medias, La Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Badajoz, la primera biblioteca pública de Extremadura, la Academia de Ciencias Médicas, la Escuela de Artes y Oficios, y la Granja Agrícola.
A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura. Desde 1834 es cabecera del Partido judicial de Badajoz.En el censo de 1842 contaba con 2865 hogares y 11715 vecinos.
El final del siglo XIX y el principio del siglo XX fue una etapa de gran crecimiento de Badajoz. Se realizaron destacadas obras arquitectónicas en el centro de ciudad; se crearon barrios extramuros (San Fernando y San Roque), y se planteó la demolición del recinto amurallado, hecho que no ocurriría hasta 1931 con la apertura de tres brechas.
Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), Badajoz fue ocupada catorce días después del inicio del golpe militar tras la Batalla de Badajoz. Con la ocupación de Badajoz el ejército sublevado consiguió comunicar el sur de la Península con el norte, donde las provincias castellanas y gallegas no habían ofrecido tanta resistencia a los sublevados.
Palacio de Congresos Manuel Rojas
Badajoz sufrió una importante represión por parte del ejército golpista al mando del teniente coronel Juan Yagüe, la masacre de Badajoz, que tuvo lugar en los días posteriores a la ocupación de la ciudad, utilizándose la antigua plaza de toros (hoy derribada y sustituida por el Palacio de Congreso Manuel Rojas) como lugar de reclusión de cientos de prisioneros.
Tras la guerra, la ciudad siguió creciendo, si bien, a partir de 1960, sufrió grandes migraciones a otras regiones españolas y a otros países europeos. Durante las décadas siguientes, la actividad económica predominante de la ciudad pasaría del sector primario al terciario.
En la última década del siglo XX, disminuye el término del municipio porque independiza Valdelacalzada y a Pueblonuevo del Guadiana.

Principales monumentos del periodo Hispanomusulmán en Badajoz


LA ALCAZABA DE BADAJOZ

Vista General de la Alcazaba

La Alcazaba de Badajoz está situada en el Cerro de la Muela rodeando la antigua Badajoz de la época musulmana. Al norte está rodeada por el Río Guadiana, y al este por el Arroyo Rivillas, que confluye con aquel bajo el ángulo noreste. En ambos frentes existen fuertes pendientes en el terreno que aumentan el carácter defensivo de la Alcazaba, lo cual se refuerza con los fosos naturales que representan los ríos. La Alcazaba se construyó en un lugar estratégico para el control del paso natural norte-sur y este-oeste.
Tal y como se conserva hoy, fue construida por los almohades en el siglo XII, aunque tiene su origen en la cerca que ya en el siglo IX se construyó al fundar la ciudad. La Alcazaba de Badajoz fue la morada de los monarcas del Reino de Badajoz o Taifa de Badajoz, durante los siglos XI y XII.
Todo el recinto amurallado de la Alcazaba fue declarado Monumento Histórico-Artístico por decreto el 3 de junio de 1931.
La Alcazaba tiene unas dimensiones de 400 x 200 metros. Para su construcción se utilizó mampostería, argamasa, sillería y ladrillo. En las zonas del Cerro de la Muela con menor pendiente las murallas cuentan con torres para aumentar la protección en flancos débiles o estratégicos. La mayoría de ellas son exentas de tipo torre albarrana. Todo el perímetro de la Alcazaba cuenta con un adarve para comunicar todas las torres con el resto del recinto, mediante escaleras. La muralla contaba con una barbacana, que era un muro de menor altura el cual formaba un foso entre las dos murallas. En el flanco próximo al río Guadiana se encontraba la coracha. La coracha era un muro que arrancaba de la muralla y conducía hasta una torre albarrana junto al río. Esta estructura permitía el aprovisionamiento de agua sin peligro. Junto a la coracha se encontraba la Puerta de la Coracha.
El Palacio o Alcázar de los Aftásidas se encontraba también en la zona protegida por las torres defensivas. En el interior, Ibn Marwan fundó varias mezquitas y baños. La mezquita más importante, llamada Mezquita Mayor fue transformada en templo cristiano tras la Reconquista, convirtiéndose en la Iglesia de Santa María de Calatrava, antigua catedral de la ciudad hasta la construcción de la actual. La Mezquita Mayor tenía cinco naves separadas por arcos apoyados en columnas, y contrafuertes exteriores. Para su construcción se reaprovecharon elementos romanos y visigodos, como columnas y capiteles. Como en cualquier medina musulmana, el Palacio Real o Palacio de los Aftásidas se levantó en la zona próxima a la Mezquita Mayor.
Entre las puertas de acceso al interior de la alcazaba, encontramos:
Puerta del Capital
·                     Puerta del Capitel. Junto con la Puerta del Alpéndiz es una de las dos puertas de época almohade que se conservan íntegramente. Antes del acceso a la Puerta del Capitel se encuentra una puerta, del siglo XVI, esta puerta está en recodo, como medida defensiva. Su acceso podía ser vigilado desde el adarve de la muralla y desde la torre situada junto a ella. Se encuentra en la Plaza de San José, cerca de su comunicación con la Plaza Alta a través del Arco del Peso. Tiene un capitel romano incrustado sobre un arco de herradura apuntado, hecho a base de sillares de granito. En la zona exterior del arco se observa un alfiz conseguido mediante rebaje del muro. El arco da paso a una zona con bóveda de cañón y un patio abierto, previos a la entrada a la Alcazaba, que posee dovelas de granito y ladrillo.



 
·                     Puerta de Yelves o de Carros. Debe su denominación al antiguo nombre de la ciudad portuguesa de Elvas, hacia la que se orienta. Se encuentra frente al Convento de las Adoratrices en la Plaza de San José, en la parte occidental de la Alcazaba, fue restaurada recientemente, y parece que se construyó sobre una puerta anterior al período almohade. Junto a ella se conservan restos de una muralla que probablemente perteneció a la entrada en recodo, que fue destruida en el asedio que sufrió la ciudad de Badajoz durante la Guerra de la Independencia Española. Tras la reconstrucción posterior, el muro posee el ángulo cambiado hacia el exterior, en lugar de hacia el interior.
·                     Puerta del Alpéndiz. Esta puerta, situada en el lado norte de la Alcazaba, es muy parecida a la Puerta del Capitel, pero de menores proporciones. Su acceso es en recodo, al igual que las otras puertas almohades. Da acceso actualmente al bosque y las laderas del Cerro de la Muela que miran hacia en barrio de San Roque, y al Parque de la Legión.
·                     Puerta de la Coraxa o de la Traición. Es una puerta de la época aftasí, de acceso directo, próxima al río Guadiana, construida con sillares. Consta de un arco escarzano enmarcado en otro arco, ciego, de herradura apuntado con dovelas de ladrillo y piedra. Al igual que la Puerta del Capitel posee un alfiz decorativo excavado en el muro. Está situada en el sector noroeste de la alcazaba. Tradicionalmente se la conoce por ser la puerta donde el rey portugués Alfonso Enríquez intentó huir del rey Fernando II de León en 1169, tras intentar capturar la ciudad, que estaba en manos de regentes musulmanes, feudatarios del rey leonés.
En cuanto a las torres que encontramos en la muralla de la Alcazaba destacan:
Torre de Espantaperros
·                     Torre de Espantaperros o Torre de la Atalaya. Es la torre albarrana más importante de la Alcazaba, situada en el ángulo suroeste. Es una torre de planta octogonal y tres cuerpos, que data de época almohade (siglo XII). El cuerpo que se eleva en el centro de la terraza es un añadido mudéjar del siglo XVI. Esta torre es el precedente de la afamada Torre del Oro de Sevilla. Adosada esta torre de Espantaperros, se encuentra la construcción del siglo XVI denominada La Galera. Su primera función conocida fue la de depósito de grano, sufriendo en diversas etapas distintas restauraciones. Consiste en una gran nave dividida en tres partes por arquerías de cuatro columnas. La cubierta es a base de bóvedas de medio cañón rampantes, y algunos capiteles de las columnas presentan características romanas y visigodas al ser, posiblemente, reaprovechadas de otras construcciónes. En 1946 fue dotado con un jardín exterior (Jardines de La Galera), proyectado por Jesús Cánovas Pesini. A lo largo de su existencia tuvo diversos usos, como por ejemplo Casa Consistorial, y en el período 1938-1989 como Museo Arqueológico Provincial.
·                     Torre de las Siete Ventanas.
·                     Torre de las Doncellas.
·                     Torre del alpéndiz. Esta torre se encuentra formando parte de la Puerta del Alpéndiz.
·                     Torre Abarlongada. Entre la Torre de Espantaperros y la Puerta del Capitel se encuentra una torre albarrana de planta cuadrada y ángulos achaflanados, dando sensación de planta semicircular, en cuyos muros se encontraron incrustados capiteles, basas y columnas visigodas. Está realizada en mampostería de piedra y cal.
·                     Torre de la Horca o de los Ahorcados. Situada al norte de la Puerta de Carros.


ACTIVIDADES. Resuelvelas en el apartado de comentarios del blog.

ACTIVIDAD 1: Busca información sobre la Alcazaba de Mérida y sobre la Alcazaba de Trujillo, y descríbelas. ¿Qué diferencias encuentras entre esos ejemplos y la de Badajoz? ¿Son del mismo periodo?

ACTIVIDAD 2: Realiza una búsqueda a partir de diferentes periódicos, que se encuentran en la red, sobre la restauración de la Alcazaba que se está realizando actualmente. ¿Tú qué opinas?

ACTIVIDAD 3: Busca información sobre la Torre del Oro de Sevilla, y haz una comparación con la Torre de Espantaperros de Badajoz.

Edad Media en Badajoz, tras la Reconquista.



CATEDRAL DE SAN JUAN BAUTISTA DE BADAJOZ. 1276

Catedral de San Juan Bautista


Iglesia de Santa María del Castillo
Tras la conquista cristiana de la ciudad en 1230 por el rey Alfonso IX de León, fue nombrado obispo Fray Pedro Pérez. Durante el inicio de su obispado se utilizó la antigua mezquita como catedral de la ciudad con la advocación de Santa María del Castillo, de la cual podemos observar los restos que nos han llegado en la imagen de la derecha. Dos años después de la finalización de la conquista se planteó la necesidad de construir una catedral y no fue hasta mediados del siglo XIII cuando se iniciaron las obras. Se eligió como emplazamiento el lugar que ocupaba una antigua iglesia visigoda o mozárabe situada en el Campo de San Juan, terreno situado en el exterior de la alcazaba.
En 1276 la catedral fue consagrada bajo la advocación de san Juan Bautista, pese a que las obras no habían concluido aún. La construcción de los aspectos fundamentales del edificio se prolongó hasta el siglo XV, realizándose durante los siglos XVI y XVII sucesivas reformas y añadidos que han otorgado a la catedral su aspecto actual, no quedando completamente terminada hasta el siglo XVIII.
En este templo tuvieron lugar los desposorios del entonces Príncipe de Asturias y futuro rey don Fernando VI con la infanta portuguesa doña Bárbara de Braganza en 1729, que fue reina de España hasta su muerte en 1758.
Fue declarada Monumento Histórico-Artístico el 3 de junio de 1931.
Exteriormente, y dado el carácter fronterizo de la ciudad, la Catedral de Badajoz se asemeja a una fortaleza: posee fuertes muros, almenas y una sobria y poderosa torre donde se encuentra el campanario.
La torre es su elemento exterior más destacado. Tiene 11 metros de anchura y 41 metros de altura, y está dotada de tres cuerpos y campanario. Aunque la fisonomía actual nos ofrece una única torre, hubo proyectos de construir dos, una a cada lado de la fachada principal, pero por diversos motivos y vicisitudes en la historia de la ciudad tan sólo pudo ser levantada la que hoy podemos contemplar.


PUENTE DE PALMAS. 1460

Puente de Palmas



El Puente de Palmas es el puente más antiguo en la ciudad de Badajoz, que cruza el río Guadiana. Fue construido en 1460. Su estilo es herreriano. Tiene 30 arcos y mide 585 metros, aunque sus dimensiones fueron variando a lo largo de los siglos, conforme se sucedían las reconstrucciones.
En un extremo del puente se halla la Puerta de Palmas, una de las entradas principales a la ciudad en otros tiempos, que se abría paso a través de las murallas que rodeaban totalmente a la ciudad.
En el otro extremo se hallaba en otro tiempo un baluarte para dar protección a la cabeza del puente. Actualmente une el barrio de San Fernando ó la Estación a través de la avenida Carolina Coronado con el Casco Antiguo.
En su tiempo fue llamado el Puente Bobo, pues no se cobraba por su paso, como era lo habitual en otros puentes.
Fue destruido parcialmente por riadas del Guadiana numerosas veces, y vuelto a reconstruir. Con cada reconstrucción se fueron añadiendo o quitando arcos y protecciones para hacerlo más estable a la fuerza del río.
Los castilletes laterales, situados en la mitad del puente fueron añadidos a principios del siglo XX, al igual que su voladizo para peatones, recientemente eliminado con la última restauración en el 2003.


PLAZA ALTA.

Plaza Alta


La Plaza Alta de Badajoz, recientemente rehabilitada, fue durante varios siglos el centro de la ciudad desde que ésta rebasó los límites de la alcazaba musulmana. Anteriormente era conocida como plaza pública o simplemente "la plaza".
Porticada en gran parte, bajo sus arcos se celebraban los mercados en la Edad Media. También era lugar de celebración de festejos y reuniones de todo tipo. Desde 1899 hasta la década de 1970 alojó un mercado de hierro, trasladado, al perder su uso, al campus universitario.
La Plaza tiene dos zonas claramente diferenciadas: hacia el norte y el Arco llamado del Peso o Mirador de la Ciudad es la parte más antigua, con influencia de lo medieval en muchas de sus construcciones; hacia el sur y el Arco del Toril está la parte más moderna y regularizada. El espacio tiende a lo rectangular, si bien posee un estrechamiento en la parte norte, irregularidad que es fruto de su fecha de fundación y de la adaptación al terreno, con fuerte pendiente hacia el oeste.
Uno de sus flancos más interesantes es el formado alrededor del antiguo toril. Se trata de la reforma de la plaza conseguida por el Concejo y financiada por el Obispo Marín de Rodezno y el Cabildo Catedralicio de la ciudad. La reforma, que consistía en la renovación total de la plaza, comenzó en 1699 y se vio interrumpida en 1703 por la proclamación de la Guerra de Sucesión. Lo realizado, un 30 % del total, muestra una plaza cerrada del tipo de las plazas mayores de Valladolid, Madrid, Córdoba o Salamanca, con una decoración barroca de gran singularidad..
En la actualidad ha recuperado la vitalidad perdida y han regresado a ella nuevos moradores, instituciones y comercios.

Construcciones más destacadas del siglo XVI en Badajoz

PUERTA DE PALMAS. 1551




Antiguamente también era conocida como Puerta Nueva, es una puerta monumental de la muralla que rodeaba la ciudad, localizada frente al Puente de Palmas. La finalización de su construcción data de 1551. Es uno de los monumentos más representativos de la ciudad.
Está integrada por un arco conmemorativo y dos torres cilíndricas de sólido aspecto. En la fachada exterior el arco es de medio punto, adornado con un escudo de Carlos V. En la fachada interior se sitúa una capilla dedicada a Nuestra Señora de los Ángeles. Los torreones sirvieron de prisión real hasta finales del siglo XIX.

REAL MONASTERIO DE SANTA ANA. 




El Real Monasterio de Santa Ana es un edificio declarado Bien de Interés Cultural. Sede de la orden de Santa Clara en la ciudad. El monasterio es un conjunto de amplias proporciones ubicado en el casco antiguo de la ciudad y prácticamente en su centro, pese a su aparente sencillez exterior, tiene un interesante y rico contenido tanto en el aspecto arquitectónico como en sus retablos, imaginería, pinturas, platería y archivos.
Fue fundado en 1518 por Dª Leonor de Vega i Figueroa, mediante una bula del papa León X, perteneció a la jurisdicción de la provincia franciscana de San Miguel, y fue ocupado por la Orden de las Clarisas Franciscanas que con anterioridad estaban en la ciudad; de su fundadora tenemos datos en su lauda sepulcral que nos ilustra sobre su mandato durante cuarenta años como abadesa hasta su muerte acaecida el 17 de abril de 1558. También estuvo enterrada en el recinto, hasta su traslado a la Cripta Real del Monasterio de El Escorial, la reina Ana de Austria, cuarta esposa del rey Felipe II, que falleció en la ciudad tras una estancia de siete meses a su paso hacia Portugal y que se encontraba embarazada de cinco meses.
La iglesia sufrió una importante transformación en el siglo XVIII aunque el presbitorio conserva la estructura original.
Exteriormente, por la parte de la iglesia el edificio presenta contrafuertes y una torre de dos cuerpos con el de campanas que tiene arcos de medio punto y rematada por un capulín. Sobre la bóveda del presbiterio se levanta un torreón-mirador con celosía conventual de ladrillos , rematado con pináculos.
La iglesia del convento, es de una sola nave, se reconstruyó a finales del siglo XVII  con cuatro tramos, su cubierta es de bóvedas vaídas que apoyan en pilastras y las roscas de los arcos de cantería. El presbiterio está cubierto por una bóveda de nervadura gótica de la primera mitad del siglo XVI y el arco toral de acceso decorado con pinturas del siglo XVIII, atribuidas a Mures. En los paños de las bóvedas góticas se aprecian restos de pintura que recuerdan a las del arco toral. La iglesia posee coro alto y bajo a los pies.
La sacristía, en el lado del Evangelio es de planta rectangular y se cubre con bóveda de arista. Está decorada con tres lienzos que representan a San Francisco y a Santa Clara y por encima del torno un lienzo de la Dolorosa de Antonio Palomino.



El presbiterio tiene un retablo central en madera dorada y policromada del siglo XVII, en su segunda mitad, compuesta de un cuerpo, tres calles y remate; tiene seis columnas salomónicas con cuatro angelotes sentados sobre las cornisas y dos sobre el sagrario. En la calle central una talla de la Virgen de las Virtudes y Buen Suceso, que forma parte del grupo de las Vírgenes Negras, popularmente «Morenita Antigua». Se considera como patrona de la ciudad, anterior a la Soledad. En las calles laterales un interesante conjunto de imágenes ; en el lado del evangelio talla de San Francisco, siglo XVII, y más abajo San Pedro, policromada, estofada y dorada, de principios del XVI. En el lado de la Epístola, Santa Clara, siglo XVII y más abajo San Pablo, siglo XVI y el remate una imagen de Santa Ana, también del XVI.
Los dos últimos tramos del templo están ocupados por el coro que pertenece a la clausura; tiene sotocoro moderno con bóveda plana, el frente formado por un muro en el que destaca un gran vano adintelado separado del templo por una reja de hacia 1700, una cratícula barroca u una pequeña puerta adintelada.


ACTIVIDAD: Dirígete a la entrada de Actividades, y realiza la actividades sobre Luis de Morales.

Edad Moderna en Badajoz

De este periodo debemos destacar como obra constructiva más importante, el RECINTO ABALUARTADO de la ciudad.


El sistema abaluartado de Badajoz consiste en un conjunto de murallas, fuertes, baluartes, fosos y revellines construida en los siglos XVII y XVIII que protegían la ciudad, siguiendo las teorías defensivas de construcción popularizadas por el ingeniero militar francés Vauban.
El recinto defensivo se empezó a construir a mediados del siglo XVII, motivado por las tensiones entre España y Portugal durante la guerra de la Restauración portuguesa y la cercanía de la ciudad a la frontera.
La antigua cerca medieval de la ciudad se había quedado anticuada debido al uso de la artillería. Paulatinamente se va sustituyendo esta muralla por una nueva adaptada a las nuevas corrientes de la ingeniería militar: muros más bajos y más anchos, para resistir a los disparos de cañones, y la introducción de baluartes y semibaluartes para dificultar la acción del enemigo.
Cuenta con diferentes elementos:
Puertas: Puerta de Palmas (anterior al resto del recinto), Puerta del Pilar. Puerta de la Trinidad, Puerta de Mérida.
Baluartes: Baluarte de San Vicente, Baluarte de San José, Baluarte de Santiago, Baluarte de San Juan, Baluarte de San Roque, Baluarte de Santa María o de la Laguna, Baluarte de la Trinidad, Baluarte de San Pedro.
Fuertes: Fuerte de San Cristóbal, Fuerte de Pucuriña, Fuerte de Pardaleras, Fuerte de las Cuestas.
Revellines: Revellín de San Roque. 


ACTIVIDAD: Pulsa en el siguiente enlace, y realiza la actividad.

Edificios más importantes del siglo XX en Badajoz

CONVENTO DE LAS MADRES ADORATICES. 1919


 
 Este convento se sitúa sobre la antigua ermita de San José del siglo XII, que dio nombre a la plaza. La construcción de este edificio concluyó en torno a 1919. El estilo de la fachada es fundamentalmente neogótico. La iglesia se construye con una nave cubierta con bóveda de cañón con seis tramos, con lunetos y cúpula de media naranja en el presbiterio. El interior de la iglesia es de estilo barroco. La fachada que mira a la Plaza de San José alberga la entrada principal, con arco apuntado decorado con motivos vegetales en las jambas. En el interior del arco se encuentra un conjunto escultórico del escultor pacense Julio Civilles. Sobre el arco se sitúa un rosetón calado. Toda la portada principal está rodeada por un atrio cerrado.


LA CASA PUEBLA. 1921




Este edificio es una de las obras de Adel Pinna, autor de numerosas edificaciones repartidas por todo el centro histórico de Badajoz. El proyecto fue firmado por el arquitecto Manuel Martínez en 1921. La Casa Puebla es uno de los ejemplos de la arquitectura regionalista de influencia andaluza en la que se utiliza un estilo ecléctico. Cuando se llevó a cabo su construcción, se aprovechó una edificación anterior considerada antigua desde principios del siglo XX. Este inmueble tiene dos fachadas, la principal destaca por su elegancia y emplea elementos neorrenacentistas para su ornamentación. En ella se aprecia un cuerpo central avanzado con balcones de cuatro pilares. Como continuación de este cuerpo central, corona el edificio un torreón que hace aún más majestuosa su imagen. Los elementos encargados de hacer de esta fachada una portada de aspecto señorial, son los medallones con cabezas colocados en las enjutas de los balcones laterales del primer piso. En otros lugares de esta portada se aprecian otras formas decorativas más próximas a un modernismo convencional, resultando un conjunto de gran distinción. Interiormente destacan la escalera decorada con bellos estucados y un gran patio-jardín que se han conservado con la restauración a la que ha sido sometida recientemente. Quizás sea la primera planta la que muestra el aspecto más noble de esta edificación. En ella persisten unos artesonados en el techo que ayudan a conocer la gran importancia que este edificio supuso en sus orígenes, en 1921.


LA GIRALDILLA. 1935



Se encuentra en la Plaza de la Soledad, en el Casco Antiguo, junto a la iglesia homónima, donde se halla la patrona de Badajoz. La torre es una réplica casi exacta de la popular Giralda de Sevilla. La construcción se debe a Abel Pinna y al arquitecto Martín Corral y data de 1935. La torre sorprende por su arquitectura neoárabe de estilo regionalista andaluz, mezclándose tejas de cerámica, floreros, azulejería, forja, etc…, y rematándose con el dios Mercurio, símbolo del comercio. Ocupa el lugar dejado por la primera ermita de la Soledad levantada en el S. XVII. La herrería se realizó en los talleres de Carrallo. La obra se levantó como sede de un popular establecimiento comercial "Almacenes La Giralda", propiedad de Don Manuel Cancho Moreno.



SUGERENCIA:
Para obtener más información sobre todos los monumentos de la ciudad de Badajoz, tanto de este periodo como de todos los anteriores, dirigiros a la siguiente página web

Museos de Badajoz

En la ciudad de Badajoz encontramos una serie de museos, muy variados y pintorescos. Aquí os dejo una relación de los más importantes, y el enlace a las páginas web de alguno de ellos. 

MUSEO ARQUELÓGICO PROVINCIAL. Emplazado dentro de la mayor alcazaba de Europa, el Museo Arqueológico contiene piezas de indudable interés, provenientes de todos los rincones de la provincia pacense. El edificio que lo alberga, el Palacio de los Duques de Feria, es una joya mudéjar del siglo XVI. Su colección se organiza en seis grandes áreas: Prehistoria, Protohistoria, Romana, Visigoda, Islam y Medieval Cristiano. 


Museo Provincial de Bellas Artes. Situado en dos casas palaciegas del siglo XIX, junto a la Plaza de la Soledad, cuenta con 2000 metros cuadrados en los que se exponen más de 1200 piezas de pintura y escultura, que representan a más de 350 artistas como Zurbarán, Luís de Morales, pintores flamencos, Goya, Felipe Checa, Torre Isunza, Eugenio Hermoso, Adelardo Covarsí, Antonio Juez Nieto, Francisco Pedraja Muñoz, Picasso y Dalí, entre otros. Completan la colección algunas piezas de arte mobiliar. Todo esto lo acredita como la primera pinacoteca extremeña y como la quinta mejor colección del país. En la actualidad está a la espera de una ampliación y una reorganización de las colecciones, pues el espacio expositivo se ha quedado pequeño. Se espera que las obras comiencen en el año 2008 con la construcción de un nuevo edificio y la restauración de otros colindantes al Museo.

Para ver su página web, pincha aquí.


MUSEO EXTREMEÑO E IBEROAMERICANO DE ARTE CONTEMPORÁNEO, MEIAC. Reúne colecciones de artistas españoles, portugueses e iberoamericanos. Fue inaugurado el 9 de mayo de 1995. El edificio está situado sobre el solar de la antigua Prisión Preventiva y Correccional de Badajoz, de la que pervive su edificio circular, que a su vez había sido construida a mediados de los años cincuenta sobre el recinto de un antiguo baluarte militar del siglo XVIII, conocido como el Fuerte de Pardaleras.

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Museo de la Ciudad "Luis de Morales". Construido en la supuesta casa del pintor renacentista Luís de Morales, más conocido como "El Divino Morales", repasa de forma amena la historia de la ciudad desde sus orígenes. Imprescindible visitarlo para comprender el pasado y el presente de la ciudad.

 
Museo Catedralicio. Se sitúa en las dependencias de la Catedral Metropolitana de San Juan Bautista, una de las más importantes catedrales de la región y sede del Arzobispado de Mérida-Badajoz. El museo realiza un recorrido histórico por las distintas fases de construcción del edificio. Asimismo, cuenta con piezas que van desde la fundación de la archidiócesis a la actualidad. Destacan sus colecciones de marfiles filipinos, tallas y tapices flamencos, únicos en España, así como la lauda sepulcral de Alfonso Suárez de Figueroa y la gran Custodia Procesional del Corpus de 1558. En el apartado pictórico, el museo exhibe relevantes obras de Luís de Morales y de Zurbarán, entre otros.

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Museo del Carnaval. Inaugurado en el carnaval del año 2007 en la llamada "Poterna de Menacho" cuenta con un recorrido por las historia del carnaval pacense. En 2008 pasa a formar parte de la Red de Museos de Extremadura. El Carnaval de Badajoz ha sido considerado recientemente declarado Fiesta de Interés Turísitico Nacional.

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